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07/06/07
ONCE DÍAS DESPUÉS DE LA ESTREPITOSA DERROTA EN LAS ELECCIONES MUNICIPALES Y AUTONÓMICAS DEL 27-M, SIN NOTICIAS DEL PSRM-PSOE
El PSRM-PSOE da la sensación de haberse quedado grogui tras los pésimos resultados obtenidos el 27-M. Con un secretario general que aún no ha dado señales de vida -sólo en entrevistas periodísticas, ni siquiera acudió a recoger su acta de diputado regional, especulándose ahora con que pueda ser Pedro Saura el senador autonómico que proponga su partido- y con apenas dos convocatorias de prensa en dos semanas -la de la desaparecida en combate María José Alarcón y otra del portavoz de su Ejecutiva, José Ramón Jara-, los socialistas murcianos dan la sensación de haberse quedado bastante descolocados. No hay más que darse una vuelta y comprobar lo poco activa que está últimamente su página web.
A ello habría que añadir la dimisión del rutilante candidato de Cartagena, Ignacio Segado, y las reticencias a que Teresa Rosique ocupe su puesto de portavoz municipal o las condiciones leoninas que en algunos ayuntamientos imponen sus hipotéticos socios para coaligarse. Es el caso de Ceutí, donde el edil de IU+LV pone sobre la mesa que sólo habrá dialogo si el que fuera alcalde desde 1979, Manuel Hurtado, coge el portante y se va. Con todo, Mariano Cano añade que, aunque se fuese, si el PSOE sigue practicando en Ceutí la misma política de estos años, tampoco habrá acuerdo. Otros municipios como Mula, Albudeite o Bullas también están en el aire, en tanto el coordinador regional de IU, José Antonio Pujante, reconoce que puede llegarse a acuerdos si bien “nada está cerrado”. Además, uno de los puntales de la lista de Murcia capital, Francisca Baraza, ya ha anunciado que no recogerá su acta de concejal porque prefiere seguir siendo jefa de la Demarcación de Costas del Estado.
Así están las cosas en las inmediaciones de la sede regional socialista de la calle Princesa, once días después de las elecciones municipales y autonómicas que, en la Región de Murcia como en otros lugares, han sumido al PSOE en un prolongado letargo que ya se extiende demasiado en el tiempo.
15:45 Anotado en Política | Permalink | Comentarios (13) | Enviar a Email
Comentarios
¡Qué calladitos están Valcárcel y otros en estos días, después de la victoria electoral!. ¿De reflexión familiar y "afonía política" como apuntan en "El Faro"?.
López Bernal le acaba de entregar la memoria de la Fiscalía a Valcárcel, sin comentarios o declaraciones públicas en "La Verdad". ¿Una "penal" muy grande les impide hablar???...
Hasta ahora, "Valcárcel se ha sentido absuelto con sobresaliente", en la misma línea sin fronteras de la Comunidad de Valencia. Curiosamente, la Audiencia Provindicial ha rechazado los recursos presentados por los imputados en el caso de la Zerrichera.
¿Van a seguir hablando en el PPRM del fiscal del PSOE y/o de la coordinadora "Murcia no se vende"?. ¿A quiénes le vamos a dar protagonismo en la lucha contra la corrupción?.
En la primera transición española, muchos analistas redujeron todo el proceso a una figura, Adolfo Suárez, desdibujando la participación de una sociedad que empujaba y sigue siendo artífice de las grandes transformaciones democráticas en el Estado español. Debe ser que José Vidal-Beneyto me sigue inspirando después de publicar su último libro.
Seguimos hablando de corruptelas, no desesperemos: ¿Van a pactar en Aguilas con el alcalde imputado después de conocer esta noticia?. El PSOE tendrá en cuenta, imagino, estas últimas noticias antes de pactar con los populares en Alhama???.
Elena
Anotado por: Elena | 08/06/07
Yo creo, elena, que Valcárcel está callado por piedad. Tampoco se trata de hacer sangre. Si quisiera podría humillar al PSOE pero tampoco es esa la cuestión (ya se humilla solo). Yo creo que la postura del presidente es bastante elegante.
Otras, como María José Alarcón, hablan demasiado y ya se sabe lo que les pasa. Se cavan su propia 'tumba' política.
Suerte, elena, para las próximas elecciones...
Anotado por: lachincheta | 08/06/07
Hay quienes piensan que la democracia se ejerce cada cuatro años votando, son los protopolíticos, por no decir dinosaurios. Otr@s, sin embargo, pensamos que hay que ejercerla todos los días, como derecho, no para darle alas a ningún político corrupto, el de turno, y menos en las urnas...
Elena
Anotado por: Elena Conesa Sánchez | 08/06/07
Queremos un pacto de Estado contra la corrupción, no que pacten los corruptos!!!
Elena
Anotado por: Más de lo mismo | 08/06/07
La verdad es que todo esto es divertidísimo. Y lo es, porque la Justicia aún no ha acabado de resolver lo que tiene en las mesas de jueces y fiscales. Ya veremos, pero me da que algunos no van a salir muy bien parados, a pesar de que intentarán "parar" todo lo que puedan. Verdaderamente, se avecinan días bonitos de sol y playa; de reuniones con los amigos y la familia; de buscar una "sombra", para reguardarnos del Sol. ¡Qué bonito es el verano y la Naturaleza! Lo de la Alarcón, sin comentarios. Es mucho mejor para "todos".
Anotado por: zorro justiciero | 08/06/07
Un olvido: sigo, desde hace años, el porcentaje de abstención en los diferentes comicios. a pesar de lo que los políticos "leen" al respecto, la verdad es que continúa subiendo. Muy interesante lo que los abstencionistas quieren decirnos a todos. Se deberían "leer" esos índices porque, insisto en ello, son muy interesantes; aunque para los políticos parece que no tienen importancia. Total, la ley le da mayoría absoluta al que más votos logra; aunque esa "mayoría" esté basada en una "inmensa" minoría de los que pueden votar. ¡Misterios de la vida!
Anotado por: zorro justiciero | 08/06/07
No me gusta la gente que se declara apolitica. No es posible ser apolítica. Siempre se tiene una postura respecto al estado de las cosas. Y si no, se vota en blanco.
Abstención, para mi, es igual a 4 años de silencio.
NOta: desde hace algunos años existe un derecho de todos los españoles (de todos) que se llama presunción de inocencia. ¿por qué los más liberales sois los primeros que juzgais y que omitis el papel de las instituociones? Si al final todo el mundo... hasta los más rojos...
Anotado por: lachincheta | 08/06/07
Soy muy amante del refranero español. Uno de ellos dice: "El que se pica, ajos come". Por cierto, ¿quién te ha dicho que soy "apolítico". Eres muy listo, amigo. Pero no tanto como te crees. Por cierto, el que se abstiene es porque la "oferta del mercado" no le interesa y, en consecuencia, no va a votar. También es cierto que puede votar en blanco pero, seguramente, es como lo de Cruz y Raya: "Si hay que ir, se va. Pero ir para nada...".
Anotado por: zorro justiciero | 08/06/07
Que se sepa, nadie niega la "presunción de inocencia" porque, como indicas, está en la Ley. Lo malo es que algunos pretenden "saltarse" dicha Ley y cuando no pueden -como parece ser el caso-, entonces apelan a ella como tabla de salvación o de intento de minorar lo que se les viene encima. Me gustan las leyes y que se cumplan por todos: rojos, verdes, amarillos y...azules. También éstos deben de cumplirla. Y, por supuesto: "Presunción de inocencia, hasta que se demuestre lo contrario, SIEMPRE. Faltaría más, que yo también SOY MUY PATRIOTA, amigo.
Anotado por: zorro justiciero | 08/06/07
Que se sepa, nadie niega la "presunción de inocencia" porque, como indicas, está en la Ley. Lo malo es que algunos pretenden "saltarse" dicha Ley y cuando no pueden -como parece ser el caso-, entonces apelan a ella como tabla de salvación o de intento de minorar lo que se les viene encima. Me gustan las leyes y que se cumplan por todos: rojos, verdes, amarillos y...azules. También éstos deben de cumplirla. Y, por supuesto: "Presunción de inocencia, hasta que se demuestre lo contrario, SIEMPRE. Faltaría más, que yo también SOY MUY PATRIOTA, amigo.
Anotado por: zorro justiciero | 08/06/07
Se conoce al personal en la derrota, nunca en los triunfos y, en este sentido, tengo que decir que el Psoe me ha decepcionado profundamente. Por no hablar de la portavoz al ayuntamiento que ha tenido un comportamiento lamentable que no arreglan ya entrevistas a destiempo rectificando lo que ya no se puede rectificar ¡que pena!
Anotado por: boina | 09/06/07
El derechazo
DOCUMENTOS - ARTÍCULOS DE OPINIÓN
DEMOCRACIA Y PARTICIPACIÓN
"El derechazo"
Patricio Hernández
( La Opinión, 2-6-07)
Cuando parecía que la larga ausencia de competitividad electoral podía haber sido superada en la región entre otras razones por la nueva y combativa actitud del principal partido de la oposición regional, coincidente con la aparición de un activo movimiento social crítico que se ha ido extendiendo por la geografía murciana en estos últimos años como reacción a las consecuencias sociales y ambientales del modelo político-económico practicado, los resultados del domingo nos devuelven a una realidad desoladora para toda la izquierda regional.
El PSRM-PSOE, la fuerza política que ha de nuclear cualquier gobierno de progreso para Murcia, ha cosechado su cuarta derrota electoral consecutiva, y de una magnitud sencillamente catastrófica, empeorando unos resultados ya muy malos -la distancia crece respecto del partido ganador hasta un astronómico 26,6%, lo que supone una ventaja en las municipales a favor del PP de 148.00 votos, prácticamente los mismos que separan a los dos grandes partidos en el ámbito nacional-, lo que permite al PP obtener los mejores resultados de todas las regiones, afianzando a Murcia como la España más profundamente conservadora y uno de los graneros esenciales de votos en la batalla por la reconquista del gobierno del Estado.
La modesta recuperación de IU -apenas de unas décimas-, aunque le permite un nuevo protagonismo en la política de pactos para formar gobierno en varios municipios, no mitiga en absoluto la desmesura del desastre, pues tampoco ha capitalizado la denuncia de la vía neodesarrollista emprendida con ciego entusiasmo en Murcia.
Las consecuencias alcanzarán también, finalmente, a los movimientos sociales que han venido impugnando la política territorial y ambiental, que ahora se verán enfrentados a un poder institucional relegitimado por un impresionante aval de votos a una política -ahora sí- inequívoca y meridianamente explícita.
La respuesta a esta traumática situación -que ya no es posible considerar coyuntural-tiene que estar a la altura del tamaño del descalabro, comenzando por analizar y debatir con serenidad y rigor qué es lo que está ocurriendo. Nuestro conocimiento de la realidad es muy imperfecto y tenemos que aceptar, por honestidad intelectual, que se nos escapan muchas de las corrientes que dan forma a las opiniones y expectativas de nuestros conciudadanos.
Diversas son las cuestiones que deben ser analizadas. Junto a la idoneidad de la estrategia y los candidatos, sería necesario saber, por ejemplo, cuánto puede haber pesado el componente político nacional frente a la agenda específicamente local; o identificar los elementos que actúan en el imaginario colectivo de esa comunidad de elección que forma el apabullante bloque constituido por la suma del centro y la derecha del electorado murciano logrado- -¡ay!-- deslumbrantemente por el PP.
Por mi parte, me apresuro a rechazar la interpretación interesada (viniendo de quien viene) de aquellos que proponen un llamado “giro al centro” frente a una supuesta radicalización de estos últimos tiempos en materia de política urbanística.
El giro que se precisa no es ese, tan abstracto como retórico. El giro inaplazable es hacia la coherencia: la falta de credibilidad del mensaje socialista -responsable de la reaparición de un abstencionismo de izquierdas- tiene mucho que ver con la contradicción, hábilmente explotada por la derecha, de un discurso oficial sobre la racionalización del crecimiento urbanístico desde parámetros de sostenibilidad ambiental y una práctica, allí donde se gobernaba, que se compadecía muy mal con este discurso.
Si el electorado no ha identificado como un problema decisivo el urbanismo salvaje y la corrupción inevitablemente asociada al mismo -como parece evidente-, no hay que deshacerse de ese discurso, como parecen proponer algunos, sino perseverar en definir y transmitir la propuesta propia -aún muy imprecisa- y mostrarla como ejemplo allí donde se gobierna.
No es verdad que a los ciudadanos les sea indiferente si el urbanismo es o no sostenible. Las últimas encuestas del CIS demuestran que les preocupa, pero aún no lo suficiente para ser determinante de su voto, pues prevalece una visión básicamente positiva del dinamismo inmobiliario y de los beneficios que cada uno puede obtener, directa o indirectamente, de los fenómenos especulativos. Hemos de confiar en que un día se invertirá la valoración y tenemos que contribuir pedagógicamente a que ese momento se adelante.
Lo mismo podemos decir de la corrupción. Que no se haya instalado en las conciencias de los ciudadanos como un elemento definitivo para rechazar candidatos bajo sospecha fundada sólo quiere decir que el momento aún no ha llegado. El ruido producido en torno a unas denuncias que no han completado su recorrido judicial, enmarañadas con contraacusaciones a veces artificiosa o retorcidamente hinchadas (junto a otras no tan artificiosas), ha impedido que la corrupción funcione como argumento electoral, pero pueden bastar unas cuantas sentencias firmes para que todo esto cambie. Mientras, podemos evitarnos el nuevo error de extender la acusación de complicidad con la corrupción al 60% de los votantes, la mitad al menos de los cuales hay que intentar recuperar.
Ahora bien, lo primero que debiera ser abordado es la naturaleza misma de los partidos políticos que pretender representar a la izquierda murciana. A estas alturas es evidente, especialmente en el caso del PSRM-PSOE, que precisan de una verdadera refundación y reconstrucción desde sus cimientos mismos. Estamos ante una formación debilitada y esclerotizada, controlada en muchos lugares por pequeñas oligarquías que la patrimonializan a despecho de su falta de protagonismo social y crédito ciudadano, que anteponen sus intereses personales a los de la organización y sus votantes, con muchas deficiencias como intelectual colectivo para entender lo que ocurre en su entorno, y a menudo muy vulnerables frente a unos adversarios mucho más pegados al sentir de la calle y bien organizados en torno al poder y sus redes clientelares.
La tímida renovación emprendida por Saura y su equipo, impotente hasta ahora para remover los grupos de poder instalados en su seno, se ha revelado del todo insuficiente para galvanizar un partido demasiado acostumbrado en muchos lugares a la comodidad de una oposición tan indolente e incompetente como alejada de las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos y, sobre todo, incapaz de ilusionar al electorado con un proyecto de cambio.
Patricio Hernández Pérez
Miembro del Foro Ciudadano de la Región de Murcia.
Anotado por: foro ciudadano | 10/06/07
El derechazo
DOCUMENTOS - ARTÍCULOS DE OPINIÓN
DEMOCRACIA Y PARTICIPACIÓN
"El derechazo"
Patricio Hernández
( La Opinión, 2-6-07)
Cuando parecía que la larga ausencia de competitividad electoral podía haber sido superada en la región entre otras razones por la nueva y combativa actitud del principal partido de la oposición regional, coincidente con la aparición de un activo movimiento social crítico que se ha ido extendiendo por la geografía murciana en estos últimos años como reacción a las consecuencias sociales y ambientales del modelo político-económico practicado, los resultados del domingo nos devuelven a una realidad desoladora para toda la izquierda regional.
El PSRM-PSOE, la fuerza política que ha de nuclear cualquier gobierno de progreso para Murcia, ha cosechado su cuarta derrota electoral consecutiva, y de una magnitud sencillamente catastrófica, empeorando unos resultados ya muy malos -la distancia crece respecto del partido ganador hasta un astronómico 26,6%, lo que supone una ventaja en las municipales a favor del PP de 148.00 votos, prácticamente los mismos que separan a los dos grandes partidos en el ámbito nacional-, lo que permite al PP obtener los mejores resultados de todas las regiones, afianzando a Murcia como la España más profundamente conservadora y uno de los graneros esenciales de votos en la batalla por la reconquista del gobierno del Estado.
La modesta recuperación de IU -apenas de unas décimas-, aunque le permite un nuevo protagonismo en la política de pactos para formar gobierno en varios municipios, no mitiga en absoluto la desmesura del desastre, pues tampoco ha capitalizado la denuncia de la vía neodesarrollista emprendida con ciego entusiasmo en Murcia.
Las consecuencias alcanzarán también, finalmente, a los movimientos sociales que han venido impugnando la política territorial y ambiental, que ahora se verán enfrentados a un poder institucional relegitimado por un impresionante aval de votos a una política -ahora sí- inequívoca y meridianamente explícita.
La respuesta a esta traumática situación -que ya no es posible considerar coyuntural-tiene que estar a la altura del tamaño del descalabro, comenzando por analizar y debatir con serenidad y rigor qué es lo que está ocurriendo. Nuestro conocimiento de la realidad es muy imperfecto y tenemos que aceptar, por honestidad intelectual, que se nos escapan muchas de las corrientes que dan forma a las opiniones y expectativas de nuestros conciudadanos.
Diversas son las cuestiones que deben ser analizadas. Junto a la idoneidad de la estrategia y los candidatos, sería necesario saber, por ejemplo, cuánto puede haber pesado el componente político nacional frente a la agenda específicamente local; o identificar los elementos que actúan en el imaginario colectivo de esa comunidad de elección que forma el apabullante bloque constituido por la suma del centro y la derecha del electorado murciano logrado- -¡ay!-- deslumbrantemente por el PP.
Por mi parte, me apresuro a rechazar la interpretación interesada (viniendo de quien viene) de aquellos que proponen un llamado “giro al centro” frente a una supuesta radicalización de estos últimos tiempos en materia de política urbanística.
El giro que se precisa no es ese, tan abstracto como retórico. El giro inaplazable es hacia la coherencia: la falta de credibilidad del mensaje socialista -responsable de la reaparición de un abstencionismo de izquierdas- tiene mucho que ver con la contradicción, hábilmente explotada por la derecha, de un discurso oficial sobre la racionalización del crecimiento urbanístico desde parámetros de sostenibilidad ambiental y una práctica, allí donde se gobernaba, que se compadecía muy mal con este discurso.
Si el electorado no ha identificado como un problema decisivo el urbanismo salvaje y la corrupción inevitablemente asociada al mismo -como parece evidente-, no hay que deshacerse de ese discurso, como parecen proponer algunos, sino perseverar en definir y transmitir la propuesta propia -aún muy imprecisa- y mostrarla como ejemplo allí donde se gobierna.
No es verdad que a los ciudadanos les sea indiferente si el urbanismo es o no sostenible. Las últimas encuestas del CIS demuestran que les preocupa, pero aún no lo suficiente para ser determinante de su voto, pues prevalece una visión básicamente positiva del dinamismo inmobiliario y de los beneficios que cada uno puede obtener, directa o indirectamente, de los fenómenos especulativos. Hemos de confiar en que un día se invertirá la valoración y tenemos que contribuir pedagógicamente a que ese momento se adelante.
Lo mismo podemos decir de la corrupción. Que no se haya instalado en las conciencias de los ciudadanos como un elemento definitivo para rechazar candidatos bajo sospecha fundada sólo quiere decir que el momento aún no ha llegado. El ruido producido en torno a unas denuncias que no han completado su recorrido judicial, enmarañadas con contraacusaciones a veces artificiosa o retorcidamente hinchadas (junto a otras no tan artificiosas), ha impedido que la corrupción funcione como argumento electoral, pero pueden bastar unas cuantas sentencias firmes para que todo esto cambie. Mientras, podemos evitarnos el nuevo error de extender la acusación de complicidad con la corrupción al 60% de los votantes, la mitad al menos de los cuales hay que intentar recuperar.
Ahora bien, lo primero que debiera ser abordado es la naturaleza misma de los partidos políticos que pretender representar a la izquierda murciana. A estas alturas es evidente, especialmente en el caso del PSRM-PSOE, que precisan de una verdadera refundación y reconstrucción desde sus cimientos mismos. Estamos ante una formación debilitada y esclerotizada, controlada en muchos lugares por pequeñas oligarquías que la patrimonializan a despecho de su falta de protagonismo social y crédito ciudadano, que anteponen sus intereses personales a los de la organización y sus votantes, con muchas deficiencias como intelectual colectivo para entender lo que ocurre en su entorno, y a menudo muy vulnerables frente a unos adversarios mucho más pegados al sentir de la calle y bien organizados en torno al poder y sus redes clientelares.
La tímida renovación emprendida por Saura y su equipo, impotente hasta ahora para remover los grupos de poder instalados en su seno, se ha revelado del todo insuficiente para galvanizar un partido demasiado acostumbrado en muchos lugares a la comodidad de una oposición tan indolente e incompetente como alejada de las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos y, sobre todo, incapaz de ilusionar al electorado con un proyecto de cambio.
Patricio Hernández Pérez
Miembro del Foro Ciudadano de la Región de Murcia.
Anotado por: foro ciudadano | 10/06/07
