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09/07/06

LA MUERTE DE UN VIVO: LA FAMILIA TORRES FONTES, MÓNICA VITTI Y EL PERDÓN QUE IMPLORA EL DIARIO "LA VERDAD"

medium_021D7MURP1_1.jpgHasta el mejor escribano hace un borrón. Pero no todos los borrones son iguales. Lean La Verdad de hoy:

Le Monde, uno de los periódicos más prestigiosos del mundo, publicó una vez que Mónica Vitti se debatía entre la vida y la muerte después de haberse intentado suicidar en su apartamento de París. Era cierto que en el ático que figuraba a nombre de la actriz, por aquel entonces en el punto álgido de su popularidad, yacía inerte el cuerpo de una mujer, y a su lado un frasco de barbitúricos; pero no era el cuerpo de Mónica Vitti, que ya no vivía en el piso.

El daño que le infligió Le Monde fue irreparable: Mónica Vitti vivía de su imagen, y además se alimentaba de una fe cristiana irreconciliable con la idea del suicidio. El periódico le pidió perdón en su edición del día siguiente, pero se negó a dar explicaciones públicas (¿cómo justificar tamaño despropósito?, ¿quién lo iba a creer?), si bien su director le mandó una docena de rosas rojas, que Mónica Vitti aceptó, junto con las disculpas.

La Verdad pide hoy perdón, como entonces hizo Le Monde. Lo pide a todos sus lectores, y en especial a la familia del historiador Juan Torres Fontes, cuya muerte -felizmente, no producida- se publicó de forma injustificable ayer en la página 5 de este periódico, acompañada de su fotografía y de un titular que rezaba así: «La desaparición de Juan Torres Fontes produce hondo pesar en Murcia». Era su hermano Luis, un reconocidísimo pediatra, quien había fallecido el día anterior. Sin embargo, una sucesión de errores (en los que no abundaremos, porque, al igual que en el caso de Le Monde, nadie nos creería), la impericia humana -para qué ocultarlo- y un cúmulo de desgraciadas casualidades, dieron como resultado el desatino, tan grande que hoy nos hace sonrojar. Nada justifica que un periódico dé por muerto a un vivo.

Por eso La Verdad pide hoy perdón, en la esperanza de que le sea dado.


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